miércoles, 9 de abril de 2014

Leidy Diana Londoño
Tatiana Carvajal
Manuel Alejandro Beltrán
Juan David Britto
Juan David Cajamarca
Grupo: 741


EL RÍO CALI Y SU PROBLEMÁTICA AMBIENTAL
El Río Cali es uno de los principales ríos en el municipio de Cali, nace en el Alto del Buey en los farallones de Cali su cauce recorre 50 km en la dirección oeste-noreste desembocando en el rio Cali. Entre sus afluentes se destacan los ríos Pichindé, Florida, Aguacatal y Cabuyal.
La cuenca hidrográfica es de naturaleza boscosa y más del 50% de esta, es parte del Parque Nacional Natural de los Farallones de Cali que se extiende en los corregimientos de los Andes, Pichinde, la Leonera y Felidia. El caudal medio del río es de 4,04 m³/s, con un máximo promedio de 12,97 m³/s y un mínimo medio de 1,09 m³/s. El máximo caudal promedio se alcanza entre los meses abril y junio, mientras el mínimo entre julio y septiembre.
Las aguas del río son empleadas en el abastecimiento de la Planta Río Cali del acueducto de Cali, el cual requiere en promedio un caudal de 1,5 m³/s, pero puede llegar a utilizar 2,5 m³/s. Esta planta es manejada por las Empresas Municipales de Cali Emcali. Varias veredas (en los corregimientos mencionados anteriormente), tienen acueductos y alcantarillados que dependen del Río Cali o sus afluentes. Según cálculos de la Corporación Regional Autónoma del Valle del Cauca (CVC), el río abastece de agua y sirve de alcantarillado a casi 7.500 personas del área rural de Cali.


Todas estas veredas no tienen plantas de tratamiento de aguas residuales y vierten sus aguas negras directamente al río o sus afluentes, lo que ha causado una contaminación desmedida, sumado a los desechos arrojados por los ciudadanos, sobre la popular  Avenida Colombia que queda entre la Avenida 2N y la Carrera 3N, el agua del Rio tiene un color café que cada día se pone más oscuro y aparece sobre él una espuma blanca, como de lavadora. “Parece residuos de detergentes y jabones”, lo que aparenta una falta de mantenimiento de las cámaras de separación de caudales (que dividen las aguas residuales de las aguas lluvias) y que se tapan cuando tienen muchas basuras, “Esto también es culpa de la gente, que es ociosa y levanta las cámaras para tirar desechos”. Fuera de esto los malos olores que se presentan al pasar por ahí, que son ocasionados por los desechos orgánicos e inorgánicos y residuos fecales de personas que habitan bajo los puentes.
A esta problemática se suma la posible presencia de concentraciones de metales como mercurio y cianuro en la cuenca del río Cali, por cuenta de la minería ilegal que persiste en el sector de Peñas Blancas, zona de los Farallones de Cali, con la preocupación del posible crecimiento de las áreas afectadas por esta actividad, sin embargo las empresas municipales de Cali - Emcali ha descartado contaminación del agua potable que consumen los caleños.
Por lo tanto, “es necesario destacar que la importancia de los ríos los convierte en necesarios objetivos de protección, dado que la contaminación de las aguas puede dar paso a la destrucción de ecosistemas completos e incluso a transformar a los asentamientos humanos en áreas inviables a corto y mediano plazo”






















No hay comentarios:

Publicar un comentario