Tatiana Carvajal
Manuel Alejandro Beltrán
EL
RÍO CALI Y SU PROBLEMÁTICA AMBIENTAL
El Río Cali es uno de los principales ríos en el municipio de Cali, nace en el Alto del Buey en los farallones de Cali su cauce recorre 50 km en la
dirección oeste-noreste desembocando en el rio Cali.
Entre sus afluentes se destacan los ríos Pichindé, Florida, Aguacatal y
Cabuyal.
La cuenca hidrográfica es de
naturaleza boscosa y más del 50% de esta, es parte del Parque Nacional Natural
de los Farallones de Cali que se extiende en los corregimientos de los Andes, Pichinde, la Leonera y Felidia.
El caudal medio del río es de 4,04 m³/s, con un máximo promedio de 12,97 m³/s y
un mínimo medio de 1,09 m³/s. El máximo caudal promedio se alcanza entre los
meses abril y junio, mientras el mínimo entre julio y septiembre.
Las aguas del río son empleadas en
el abastecimiento de la Planta
Río Cali del acueducto de
Cali, el cual requiere en promedio un caudal de 1,5 m³/s, pero puede llegar a
utilizar 2,5 m³/s. Esta planta es manejada por las Empresas Municipales de Cali
Emcali. Varias veredas (en los corregimientos mencionados
anteriormente), tienen acueductos y alcantarillados que dependen del Río Cali o
sus afluentes. Según cálculos de la Corporación Regional Autónoma del Valle del
Cauca (CVC), el río abastece de agua y sirve de alcantarillado a casi 7.500
personas del área rural de Cali.
Todas estas veredas no tienen
plantas de tratamiento de aguas residuales y vierten sus aguas negras
directamente al río o sus afluentes, lo que ha causado una contaminación
desmedida, sumado a los desechos arrojados por los ciudadanos, sobre la popular Avenida Colombia que queda entre la Avenida 2N
y la Carrera 3N, el agua del Rio tiene un color café que
cada día se pone más oscuro y aparece sobre él una espuma blanca, como de
lavadora. “Parece residuos de detergentes y jabones”, lo que aparenta una falta
de mantenimiento de las cámaras de separación de caudales (que dividen las
aguas residuales de las aguas lluvias) y que se tapan cuando tienen muchas
basuras, “Esto también es culpa de la gente, que es ociosa y levanta las
cámaras para tirar desechos”. Fuera de esto los malos olores que se presentan
al pasar por ahí, que son ocasionados por los desechos orgánicos e inorgánicos
y residuos fecales de personas que habitan bajo los puentes.
A esta
problemática se suma la posible presencia de concentraciones de metales como
mercurio y cianuro en la cuenca del río Cali, por cuenta de la minería ilegal
que persiste en el sector de Peñas Blancas, zona de los Farallones de Cali, con
la preocupación del posible crecimiento de las áreas afectadas por esta actividad,
sin embargo las empresas municipales de Cali - Emcali ha descartado
contaminación del agua potable que consumen los caleños.
Por lo
tanto, “es necesario destacar que la importancia de los ríos los convierte en
necesarios objetivos de protección, dado que la contaminación de las aguas
puede dar paso a la destrucción de ecosistemas completos e incluso a
transformar a los asentamientos humanos en áreas inviables a corto y mediano
plazo”
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